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viernes, 5 de agosto de 2016

REFLEXION DE UN VIAJE Y ALGUNAS CUESTIONES PRACTICAS



Ahora que ya llegó el final y podemos mirar con perspectiva todo el viaje, he de reconocer las primeras  tensiones de los primeros días. Tocó habituarse, el calor, las comidas, la higiene... Si, me preocupaba (al menos mas que ahora) que tocaba Duna o quien la tocaba, la suciedad... Etc. Ahora,que volvemos a estar en Bangkok me olvide casi de lavarle las manos y me resultó imposible controlar todo lo que llegan a dar a Duna de comer. Allá donde vamos, la gente le ofrece algo. Cada mañana el señor que vende lotería de la calle del supermercado le regala un globo que la hace muy feliz, las señoras le ofrecen fruta, galletitas, en los restaurantes se la llevan a la cocina y Duna sale con fruta y lo que se tercie. Definitivamente, en esta parte del mundo aman a los niños. Me encanta ver sociedades en las que los niños forman parte natural de la comunidad siendo aceptados tal cual, y siendo bienvenidos tal y como se merecen. 

Todos los miedos que existían  y otros muchos que te intenta inculcar la sociedad se han difuminado. Nada más lejos que todo eso. Duna enfermo la primera semana nada mas llegar, a partir de ahí, nada-de-nada. Ha comido todo lo que se la puesto por delante, a crecido este mes y medio, no solo lo que le toca por su edad, sino que ha crecido rodeada de personas extrañas que le han mostrado afecto, atención y mucho respeto. Ha jugado con niños de muchos países diferentes y todos se han comunicado como si hablaran el mismo idioma, ha viajado en avion, moto, barco y tuk tuk. Ha visto elefantes, pájaros, y múltiples bichos que ahora identifica, se ha rebozado en la arena durante 25 días completamente en pelotas, ha conocido el mar y los peces, ha aprendido a cantar y tocar la guitarra fruto de ver como lo hacían otros ( en Kapas se daba mucho lo de tocar la guitarra a la luz d ella hoguera), bueno, mas bien a imitarlo... Ha soportado el calor casi con más dignidad que nosotros, y se ha adaptado a los cambios de una manera sorprendente.

Des de luego ha sido otra manera de viajar, mas relajada, estando en los sitios, haciendo rutinas, buscando lugares donde los tres nos pudiéramos relajar y ser felices. Y lo hemos conseguido. 

En mi opinión las ciudades asiáticas son algo incomodas para ir con bebes. Tanto Bangkok como Kuala Lumpur ( y diría que esta mas aun) están repletas de barreras arquitectónicas. El carrito ha sido una gran ayuda, pero acarrearlo por ambas ciudades repletas de bordillos y escaleras era una tarea bastante agotadora. El día que optamos por coger transporte público en Kuala Lumpur juramos que nunca mas lo háriamos. Tuvimos que salvar tantos bordillos y subir y bajar tantas escaleras con el carrito a peso bajo las altas temperaturas tropicales, que cuando llegamos al lugar estábamos tan cansados y sudados que no podíamos ni pestañear.
Supongo que los locales ya le tendrán el punto pillado, pero tu que eres un turista, NO. 

Hemos aprendido que:
  • En los centros comerciales suelen haber parques infantiles. Si, tienen zonas de juego con columpios y tal. En Bangkok, en el Siam Center y en el Central World los tienen. en Kuala Lumpur, experimentamos poder estar en el parque de atracciones mas grande de Asia dentro de un centro comercial (Toma Ya! Si, eso existe y tiene una montaña Rusa en toda regla). Esta en el Plaza Square. Supongo que cuando vives en un país con temperaturas extremas, tener el ocio bajo techo facilita las cosas. 
  • En Bangkok los parques a partir de las 17 horas son espacios muy transitados por locales y no tan locales donde llevar a los peques, hacer deporte, taichi o lo que se tercie. 
  • El zoo Dusit de Bangkok (150 baht x adulto), aunque nos genera cierta contradicción, este está fundado sobre el antiguo parque botánico. Así que sus jardines y comodidades te ayudan a pasar un día con un peque en la ciudad. 
  • El Bird Park, Perdana Botanical Garden, etc  De Kuala Lumpur es enorme y con muchas alternativas. Lo visitamos en dos días. Uno para ver el parque de los pájaros y otro para visitar el parque. 
  • Respecto a las comidas. Casi todos los lugares ofrecen sopas, arroz frito, tortilla, pan,pasta, pescado a la bbq. Casi todo el mundo sabe que recomendarte cuando le dices que es para tu bebé. Si ves que es mujer y entrada en edad, aun te recomendara mejor. Eso si, Duna ha comido arroz y pollo para el resto de sus días. Cuando le ofrecíamos noodles, estos salían volando a propulsión del plato. Y aunque, yo como "buena madre", no le ofrecía sal, ni azúcar, ni bolleria, ni helados en casa.... En el viaje Duna aprendió a amar los helados, el chocolate y si me apuras, hasta el picante. 
  • En todo el viaje (Bangkok, koh Samui, Kapas y Kuala Lumpur) es habitual que encontrar tronas. Aunque como en España, no siempre. 
  • Los centros comerciales tienen salas de lactancia y cambiadores. 
  • Encontrarás pañales en todas partes y múltiples marcas. Los Mamipoko nos funcionaron súper bien. Sus toallitas también. 
  • Duna ha lactado sin problemas donde ha querido. He intentado ser discreta, tapar mi pecho con un pañuelo si iba con vestido, pero ya suelo hacerlo así. Nadie me ha dicho nunca nada ni he visto ninguna cara de ofensa. De hecho algunas mujeres sonreían al vernos.
  •  
    Como puedes leer, no nos arrepentimos para nada de haber afrontado esta experiencia, y estamos deseosos de volverla a repetir. 
Perdana Botanical Garden

compartiendo con otros peques

tardes de parque en Bangkok

parque infantil en centro comercial

viajando en tuk-tuk

jueves, 7 de julio de 2016

PASEANDO POR BANGKOK


Definitivamente viajar con un bebe es diferente, muy diferente.

Para empezar, tenemos reservada la primera semana de hotel...si, lo que leéis... Y además en hoteles de 3 estrellas....uaaaaala!!! Si que hemos cambiado!!! Jajajaja.

Seguro que puedes no reservar y esas cosas, pero para nosotros es mejor tener controlado algo. Los primeros días requieren de mucha adaptación, y una cosa menos en la que pensar facilita la vida.  Tienes que adaptarte al clima, al horario, las comida, detectar que y donde dar de comer a Duna (la peque) y encontrar espacios de juego para ella donde poder pasar el rato cuando entra en modo turbina (una ciudad como Bangkok, de entrada no lo facilita, aunque nos hemos sosprendido positivamente). 




Nos hospedamos en el Royal Hotel, a 2 minutos de todo el meollo de Khao Sand Road, pero en una zona más tranquila. El hotel es un poco cutre pero muy limpio,  es como una pequeña ciudad, hay congresos, filman pelis, siempre esta abarrotado de gente, hay tiendecitas, restaurantes, una pequeña farmacia china, etc. 

La primera tarde la pasamos refugiados de la lluvia monzonica en un bar de Khao San.  Duna fue la atracción de feria de todo el staff del local. Bailo todas la canciones de bob marley mientras los empleados le aplaudían y le decían cosas que no entendíamos. Pero parecía que también se lo pasaban bien. Ellos mismos se encargaron de hacerle una sopita de arroz y pollo que Duna deboro con gusto. Se quedo dormida en pocos minutos, y nosotros pudimos cenar tranquilos y poder pasear por las calles de alrededor. 



El siguiente día, pudimos visitar el Gran Buda reclinado, e ir a Siam Centre. El ultimo es un centro comercial, se avecinaban lluvias y era una alternativa a no acabar empapados. Los traslados los hicimos en taxi... Si en taxi... Ni en tuktuk ni en transporte público... En taxi... Jejeje (los precios oscilaron entre 4 y 6 euros maximo, asi que tampoco es un drama).



Para cenar Duna probo el arroz frito y un pescado a la bbq. Volvió a caer fulminada y cenamos tranquilamente cerca de Rambutri, de hecho en el barrio donde vivia nuestro amigo Fran y que el no ensenyo con tanta pasion. Si quereis cenar la zona esta justo despues de pasar el rio que esta al lado de Rambutree St., una vez lo pasais, dejando atras Rambutree, girais a la izquierda y vereis que hay muchoos puestos tipicos de restaurantes con las cocinas en la calle, nos encantan.
Como era de esperar, con tanto cambio de temperatura, Duna se ha resfriado y amaneció con fiebre.  No se qué manía tienen en este país de poner los aires  para sentirse como en el polo norte. Así que hoy Duna decidio dormir una siesta matutina después del desayuno en el hotel. Y nosotros decimos que era buena idea acompañarla . Salimos para la hora de comer. Y ya con el estomago lleno fuimos a un pequeño parque muy pero que muy agradable en Praathit Rd junto al Río Chao Praya. Nos lo recomendó nuestro amigo Fran. Alli hemos conocido a una pareja de ingleses que llevan viajando con su hijo de dos años durante un año. Al atardecer los parques se activan, las familias van con sus hijos, la parejas pasean, y hasta se hacen clases de aerobic, Ruben y Duna lo han gozado. Así que entre todos los intentos de robo de pelota a todos los niños del parque, la gente mayor que ha estrujado las mejillas de Duna, y la clase de aerobic, hemos interactuado con medio parque.



Los bebes aquí son bien recibidos en general. Los Thai los adoran, sacan sus móviles y fotografían a tu hija, así, sin más. La cogen, le hablan, le bromean...le insisten en que diga "Sabadee haaaa"... Desde luego no pasamos desapercibidos. Y menos con una hija como la nuestra, que no se calla ni debajo del agua, y que ríe las gracias a todo el mundo. 

Mañana nos vamos a Koh Samui. Qué ganas de escapar del calor y de la ciudad.

VOLANDO CON DUNA

Cuando viajas en avión por primera vez con tu hija te asaltan muchas dudas, pero al final todo resulta mucho más fácil de lo que imaginamos.

La cola de los embarques no la chupamos igual que ir sin un bebe, así que nos toco recorrer parte del aeropuerto con ella mientras iba salundando y haciendo ojitos a las policía nacional.

La única cola que nos ahorramos fue la de seguridad y la de embarque. La cola de control de aduanas también no la comimos y fue bastante larga y caótica. 

Teníamos reservados los asientos delanteros en los dos vuelos, lo que fue de agradecer, ya que una niña del tiempo de la nuestra es imposible tenerla sentada mas de medio minuto (bueno, si que se puede, los niños asiáticos lo están... No se... O los drogan...o algo estamos haciendo mal nosotros.. Jajaja). 

Una vez en el avión colmaron a Duna de jueguecitos y muñequitos. Tomas, un oso vestido de comandante fue exitazo total, entre cepillos de dientes, auriculares, zapatillas 10 números mas grandes, labiales...y otras cosas que solo sirvieron para estar tirados por el suelo todo el tiempo mientras lo recogíamos constantemente. 

Duna durmió en los dos vuelos. Nada mas despegar se durmió, en los dos. Así que triunfamos como los Chichos y el resto de pasajeros también, ya que Duna saludo a sus vecinos como 156  veces antes del despegue. 

En la escala íntentamos que corriera y se desfogara antes de coger el siguiente avión. Los niños pueden lleva una bolsa con comida, frutas, picoteo, agua etc.

Duna comió la comida del avión, casi no usamos lo que llevábamos.  El susto nos lo llevamos a la llegada a bangkok, cuando supimos que una hora después de nuestro despegue había habido un ataque terrorista con 50 muertos y 147 heridos en la entrada de la terminal donde habíamos estado. Fue horrible la noticia.

La companyia que hemos escogido ha sido Turkish Airways, un vuelo de Barcelona a Istambul y despues a Bangkok. El vuelo mas largo, el de Istambul a Bangkok, se hace por la noche asi hemos conseguido que Duna durmiera practicamente todo el vuelo.

sábado, 25 de junio de 2016

CON DUNA EN LA MOCHILA


Hace dos años que no viajamos, y aunque hemos emprendido el viaje mas emocionante de nuestras vidas, ser padres, seguimos echando de menos lanzarnos a la aventura a cualquier parte del mundo. Y tenían razón todos aquellos que nos decían que cuando tienes un hijo todo cambia... Cierto... Totalmente cierto.

Aunque vamos a ver como se construye nuestro viaje con una niña de 16 meses.
El destino? Tailàndia. Porque Tailàndia? Pues porque la conocemos, nos gusta, es un destino fácil, repleto de comodidades, no es necesario vacunarse, tiene choque cultural, la comida es buenísima, tiene playas de ensueño...

Vamos a intentar explicar nuestro viaje que será de unas 6 semanas. Lo cierto, es que hay muy pocos blogs que hablen de viaje con niños y menos aún que viajen con presupuesto bajo, por tanto, espero que nuestro relato sea útil para muchos otros padres que se aventuren a viajar con sus pequeños.

He de reconocer que hay una parte de mi que tiene cierto miedo. He de decir que he tenido que escuchar muchos comentarios en plan "como os atrevéis a ir tan lejos con una niña tan pequeña, exponiéndola a enfermedades raras". Y si señores, tengo muchas inseguridades: y si se pone enferma allí que? ( y me refiero a un virus chungo y grave... Es cierto, como en casa en ningún sitio...y como nuestro sistema sanitario, ningún otro), como vivirá la no rutina? Y comer cada día fuera? Se adelgazara mucho? Lo pasara mal con el calor? Y en los viajes? ... Duna es el ser que mas amamos, por tanto, cualquier cosa que la dañara seria de gran dolor.

Pero todos sabemos que en muchas ocasiones afrontar nuevas situaciones aportan miedo, y que se trata de superar este miedo para poder vivir de grandes experiencias en la vida y hacernos crecer. En el fondo, sabemos que Tailandia es un país limpio, seguro, y que si nosotros estamos tranquilos y felices Duna estará feliz como una perdiz con sus papis sea en Tailandia o en el jardín de casa.

Ahora vamos al lío con algunas cuestiones practicas. De hecho no se si serán al final practicas o no, pero os cuento un poco tema avión, botiquín, etc.

En cuanto al equipaje. Además del mínimo de ropa posible, que además sabiendo que con Duna no vamos a hacer grandes rutas, eliminaremos algunos básicos como calzado y ropa de montaña.

Llevamos un carrito McLaren. Lo compramos de segunda mano, y parece útil para plegarlo y colgártelo. No se cuanto lo utilizaremos, porque en la playa poco uso le vamos a dar, y el Bangkok poco adaptado lo recuerdo. Pero creo que debe de viajar con nosotros si o si... Me lo dice el corazón.... Jajajaj. (Ahora que revisamos esta entrada, confirmamos que es muy util y siempre se puede dejar unos dias en algun hotel donde hayas estado y recogerlo a la vuelta de la playa, que es lo que vamos a hacer nosotros).

Aparte llevamos una mochila de porteo, la boba air. No pesa y ocupa muy poco. Tampoco se la utilidad que le daremos, ya que con el calor que hace allí igual se nos derrite la niña ahí dentro (de nuevo, revisando la entrada, la mochila es imprescindible, sobretodo si os pasa como a nosotros con Duna que cuand esta cansada la colocas en la boba y se duerme de inmediato, para evitar el tema de calor se puede hacer en un centro comercial y despues al carro).

Sobre el botiquín, deciros que el sentido común nos dice que no llevemos casi nada, ya que no vamos a una zona donde no tengamos acceso a la medicación. La pediatra de Duna nos ha hecho un pequeño botiquín con:

  • Paracetamol
  • Ibuprofeno: que al final no llevo, ya que único formato ene este país es de jarabe enorme, y llevarlo es un Coñazo. Con la pediatra valoramos que con el paraceramol ya teníamos suficiente, y que si es necesario lo compramos allí.
  • Antiestaminico oral: por si come algo, tiene alguna reacción alérgica, si tiene purito y esta muy incomoda, etc
  • Talquistina: pára el purito del calor
  • Suero: Para la hidratación
  • Colirio para los ojos: como Duna ya paso una conjuntivitis, llevamos este medicamento por si aparece una conjuntivitis.
  • Pomada con corticoide porque sufre de piel atópica
  • Crema para las picaduras de mosquitos
  • Crema pañal
  • Repelente de mosquitos
  • Protector solar
  • Tiritas
  • Betadine
  • Gasas 
Y creo que ya esta. Bueno, vamos bien cargaditos... Solo con esto llenamos la mochila... Pero lo que tengo bien claro, es que a la que tenga algo de fiebre la llevare al pediatra y punto.

Cierro aquí esta entrada, es la una de la mañana y Duna me reclama. Ya os seguiremos contando.