De Turmi pudimos salir antes de lo previsto. El tema de los autobuses no lo saben ni ellos. Con seguridad, de Turmi salen dos buses a la semana, miércoles y domingos. Nosotros ya nos habíamos hecho la idea de salir el domingo. Pero alguien nos comento que el viernes tal vez llegara un bus desde Dimeka. Entendimos que si en el bus va gente para Turmi entonces este llega a Turmi y sale al día siguiente con gente. Pero a pesar de estar plantados en la parada de bus (junto la oficina de policía) a las 8 de la mañana, parece ser que no había bus. Nos ofrecieron un coche por 450birs en total para ir a Key Afar, evidentemente compartido con más locales. Y aceptamos.
Una vez en Key Afar esperamos a que pasara un bus hasta Arba Minch. El que llegó estaba lleno y nos toco sentarnos en la parte delantera, encima de motor, culo con culo con otros pasajeros y casi sin espacio. Y después del largo recorrido en el bus de carretera a medio asfaltar, llegamos a Arba.
En este país tienen una gran tradición respecto a las graducaciones. Y cuando llegamos a Arba, se estaban celebrando las graduaciones de la universidad de Arba. Eso se traduce en el traslado de los familiares de los graduados para ver la graduación de su hijo, nieto, primo, sobrino, etc. Total, que todos los hoteles de Arba estaban llenos. A pesar del primer susto... El Forty Spring nos abrieron una habitación a pesar de estar full.
En Arba solo, pasamos una noche. La idea era llegar a Addis.
Compartimos cena con un grupo de Españoles la mar de majos, bueno, en realidad nuestros caminos se fueron cruzando constantemente... Y esta vez fuimos nosotros quienes los llamamos para valorar la posibilidad de compartir los gastos de un coche privado para ir hasta Addis.
Finalmente el viaje los hicimos con Laura y Marta.... Y bueno, con "toro sentado", su madre, un tipo vestido de camuflaje y un conductor que no sabía conducir. Lo de "Toro sentado" era por lo serio que era el chico y sus respuestas tan escuetas, su madre, la mar de maja, aprendió a decir algunas palabras en castellano, especialmente burro y vaca. Y eso se debe a los múltiples animales que estuvimos a punto de llevarnos por delante... De vez en cuando (o muy a menudo), los españoles del coche se nos salían los ojos de nuestras órbitas y gritábamos "el burro, el burro!!!", que nos íbamos a llevar por delante. Básicamente, a pesár de ver el bache, burro, vaca, cabra o persona en mitad de la carretera y reducir velocidad con el suficiente tiempo, lo que hacia era frenar a tan sólo un metro o pegar un volantazo.... Pero bueno, nosotros pasamos el viaje, a risa tendida y hablando hasta por los codos. Yo creo que los etíopes acabaron con la cabeza como un bombo. Pero claro, 7 horas en un coche con tres mujeres españolas dentro da para muchas conversaciones....
Llegados a Addis, cogimos una habitación que Laura y Marta utilizarían para dejar sus mochilas y darse una ducha, ya que su avión salía en pocas horas.
Yonas, nuestro primer couchsurfer se vino con nosotros. Ruben y yo gestionamos la compra de los billetes de avión a Kenia, y los 4 hicimos algunas compras de última hora tipo souvenir antes de salir del país. Y Yonas con nosotros de aquí para allá, viendo como los Españoles nos gastábamos el dinero y nosotros pensando "y no se aburre? No tiene otra cosa que hacer?"... Tal vez no, o tal vez las cervezas o cena que podría tener después garantizadas era premio suficiente, o tal vez no... Como siempre en África, uno no entiende nada.
Pero el momento m'as surrealista de todo el viaje llego cuando llego Teddy. Y quien es este? Pues este habia sido el guía de unos amigos nuestros, con quien habíamos hablado en diferentes ocasiones durante el viaje, un tipo que habla cubano y que por teléfono parecía muy majo. Llego Teddy y Yonas quedo completamente anulado. Teddy empezó a hablar en cubano y acaparar la conversación, a veces le traducíamos a Yonas lo que Teddy decía, pero Teddy jamás se preocupó en que Yonas estaba ahí y tal vez era de buena educación hablarle algo. Pero Yonas siguió ahí. Cenamos y bebimos cerveza y les invitamos. A Teddy porque parecía que nos había ayudado durante el viaje, a pesar de que el hizo el acto de pagar y a Yonas, porque parece ser que siempre va sin un duro.
Decidimos seguir la noche, e irnos a otro sitio de fiesta. Teddy quería ir a su barrio, en la otra punta de la ciudad, idea poco atractiva para nosotros ya que en dos horas nuestras amigas se irían al aeropuerto. Estábamos en zona de Piazza, que si lo comparamos con Barcelona, sería la zona del Raval, pero al puro estilo Africano (prostitutas, mendigos, inmigrantes...). A Teddy no le gustaba la idea, y menos la zona. Pero la decisión ya estaba tomada. Fuimos al St. George, un local donde ya estuvimos la primera vez en Addis, pero a Rubén no lo volvieron a dejar entrar por ir con sandalias(!!!!!)... Pero a Teddy nada más verlo, no le permitieron la entrada.... Le pregunte que porque.... Y me dijo, que no, que a el si que lo dejaban entrar... Y al segundo intento con cara de muy mala hostia los porteros le dieron un gran empujón.
Otra vez sin entender nada por mi parte, nos fuimos al local donde la primera noche nos pegamos una buena fiesta. Teddy más tieso que poste de la luz, miraba de un lado a otro amenazante, sin pestañear. En el polo opuesto estaba Yonas, que de nuevo se nos transformo en un gran bailarín nada más entrar, la mar de feliz rodeado de tres mujeres blancas, sobre las que ejercía el papel de guarda protector. Porque cabe decir que a la que alguno se pasaba con nosotras lo más mínimo, venía un guarda de seguridad y lo echaba del garito.
Pero la tensión de Teddy me estaba contagiando sin dejarme disfrutar del bailoteo y le preguntó:
Yo: no te gusta verdad?
Él: es que aquí la mayor parte de la gente es de Eritrea, sabes?
Yo: y?
Él: pues que en Eritrea hay una guerra y aquí hay muchos refugiados....
Yo: mira, si no me gusta la gente de otros países no viajaría y menos a Etiopía.
Yo lo que se es que estuve aquí hace 15 días, nuestra mochila pasó de mano en mano hasta llegar a la barra, donde a la hora de irnos nos la devolvieron intacta.
La actitud de Teddy tensiono el ambiente. Porque sí no te gusta un plan, uno se puede ir, no? Tal vez no sea políticamente correcto en Etiopía?.
Llego la hora de que nuestras amigas se fueran al hotel para coger sus cosas. Tal vez no fuimos muy silenciosos. Los 3 chicos nos esperaban dentro del jardín (los guardas cierran las puertas, y la abrieron dejándonos entrar a todos). Y cuando las chicas salimos de la habitación nos encontramos con Yonas gritando a una americano enorme diciéndole algo así como " este es mi país, un país libre, y tienes que respetarme... Fuck you", y a Rubén calmando los ánimos del americano, a quien le empezaba a salir humo por las orejas. Nosotras sin entender nada, nos llevamos casi a rastras a Yonas (evitando que los vigilantes lo echaran a patadas )quien seguía cagandose en la madre que parió al Americano.
Una vez en la calle, y un poco más calmado Yonas, fue Teddy quien empezó a decirle cosas al vigilante, quien cada vez ponía más cara de mala leche y opto por cerrar la puerta del hotel. Mientras todo este jaleo unos pesados que estaban fuera y que nos vieron españoles solo que hacían decirnos cosas e interferir. Y así nos despedimos de nuestras amigas, entre un enorme caos...
Lo que pasó fue que los chicos estaban fuera intercambiando se mails, tal vez en general hicimos algo de ruido, pero para nada para que el loco americano saliera de muy malas maneras y faltando el respeto. Total, un follón. Porque luego los vigilantes al entrar los dos solos, nos empezaron a decir cosas a nosotros en su idioma, pero no que no sonaba nada agradable.
Y de esta manera tan extraña abandonamos Etiopía, cerrando el círculo, pero de una manera un tanto surrealista y sin entender las dinámicas que ahí se daban. Y dejamos la lluviosa Addis para adentrarnos en la tropical costa keniata.
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miércoles, 17 de julio de 2013
martes, 2 de julio de 2013
WELCOME TO ADDIS ABABA!
En qué ciudad capital del mundo los taxistas no te asaltan y atosigan de manera incansable y con precios desorbitados nada más llegar al aeropuerto? Pues en Addis Ababa, la capital de Etiopía. Suponemos que ayudó que nuestro avión aterrizara a las 4 de la madrugada ... Tienes que salir del aeropuerto, a la zona del parking para encontrarte con ellos, el tono y regateo es bastante relajado... Aunque al final no fue necesario regatear ya que otros viajeros nos invitaron a compartir su transporte.
Como llegamos de madrugada, y por la noche todos los gatos son pardos.... Y, para variar, no teníamos nada reservado, pedimos al taxista que nos llevara al Taitu hotel. Un clásico hotel de mochileros, y una reliquia de la historia etíope construido en 1907, en los pocos años que los italianos estuvieron por aquí. Pero honestamente no nos gustó nada. Tiene mucha fama, pero la calidad - precio está completamente descompensada. Pagamos a las 5 de la mañana la módica cantidad de 450 bir (18€) por una habitación enorme, que apestaba a humedad y totalmente destartalada. La regla es, descansa y cámbiate al día siguiente, así que al día siguiente hicimos el check out y nos mudamos al Baro Pensión, mucho más recomendable, agradable y económico.
Una vez asentados, tocaba llenar la tripa y coger energías. La primera impresión es que los etíopes son de ir a restaurantes y hoteles, éstos están llenos, nosotros éramos los únicos blancos.
No lo podemos corroborar todavía, pero dicen que no etíopes son muy orgullosos. No pierden demasiado el tiempo con los turistas, si no es que quieren conseguir algo nuestro, pero no insisten. Te tratan de igual a igual, están formados, no fuman en exceso porque consideran que no es saludable y consideran (según Yonas, nuestro primer amfitrion couchsurfer) la tomatina española algo incoherente: "como desperdiciar tanta comida???". Es fácil conversar y reflexionar con ellos, conversaciones mucho más profundas que el típico "Barcelona, Messi, Messi!!!!" a la que nos han acostumbrado en otros países.
Ya con nuestro móvil, llamamos a Yonas. Y quien es Yonas? Pues un couchsurfer que nos propuso ser anfitrión de su país. Yonas tiene 26 años, acaba de licenciarse en derecho, y se mostraba la mar de educado y tranquilo... Los temas de conversación fluían de manera fácil... Jamás nos hubiéramos imaginado lo que ese chico tan tranquilo podía dar de sí. Pues bien, Yonas nos llevo a probar la primera injera. La injera es el plato típico de aquí, lo comen siempre. Es una masa de harina fermentada, con un punto avinagrado y en ella se sirven diferentes salsas. Se come con las manos, y al contrario de lo que nos habían advertido, esta riquísima!
Seguimos la noche tomando unas cervezas, luego más cervezas.... Y es que aquí la juerga no es tan diferente a la de España. Te vas a un bar a tomar unas birras y luego para el pub. Y así hicimos. Unas birras aquí, otras allá... Y al final a un pub, más lleno de hombres que de mujeres y donde sólo sonaba música local amarica. Tiene mucho ritmo, un punto árabe en mi opinión, que bailan moviendo los hombros. Una juerga aquí no tiene ningún desperdicio. Eso sí, éramos los únicos blancos del local, y creo que en toda la zona de copas. Y claro, no pasábamos desapercibidos, ni por nuestro color de piel, ni por el hinchote que nos pegamos de bailar. Eso si, a mi, la Susana, me salían enamorados por todas partes, aparte de secuestrarme para bailar, a la que me descuidaba me soltaban un beso en la mejilla... Yonas ejerció de bodyguard todo el tiempo. Y a parte de unos cuantos I love yous y besos robados, el ambiente era estupendo. Es lo que tiene África... El ritmo.... Yonas que parecía una mosquita muerta, a la que escucho música se nos transformó en un auténtico bailarín. Aquí todo el mundo baila, los chicos comparten el baile, se miran... Se genera un ambiente en el que a la que uno se anima y otros se suman. Nos gusta.
A Yonas queremos agradecerle su acogía, no sólo disfrutamos de una gran juerga, sino que supimos más de este país, conversamos sobre los sistemas públicos, el franquismo español y el socialismo etíope, entre otros, nos cuido en todo momento. Sin lugar a dudas otra experiencia positiva de couchsurfing. Thank you Yonas!!!
Cuestiones prácticas:
- taxi desde aeropuerto Abbis Ababa a Taitu Hotel, 200bir de media.
- en el aeropuerto se puede pagar la visa en dólares (20$) o euros (17€), te dan cambio si no lo tienes justo.
- en el aeropuerto puedes cambiar euros a bir fácilmente y el cambio sale bastante bien.
- la zona de mochileros es Piazza, cerca de Saint George Church, que también es el nombre de la cerveza local.
- comer y beber es muy asequible. Una cerveza son unos 20 céntimos de euro, tres personas cenamos y bebimos por 200 bir, 8 euros.
- plato de injera (comen dos personas): 30-50 birs ( entre 1,20€ i 2€)
- noche de hotel en Baro Pensión: 300 birs (12€)
(las fotos más adelante)
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